Revista Avance

      

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Palabras y piedras sueltas

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Portada del diario en la edición del otro día en que fuera perdonado por el Presidente

 

Perdonó a los acusados afirmando que se probó la verdad contra las injurias que le imputaron y se demostró que en la América Latina es posible sancionar a los grandes medios de comunicación cuando cometen abusos actuando al margen de la legalidad

 

 

La condena a diario El Universo, a sus propietarios y al ex columnista Emilio Palacio, por injurias a Rafael Correa Delgado, con la que se estrenó el 16 de febrero la Corte Nacional de Justicia, causó un escándalo mediático nacional e internacional que se diluyó el 27 del mismo mes, cuando el ofendido perdonó a los sentenciados. 
 
Todo empezó el 6 de febrero de 2011, cuando Emilio Palacio publicó el artículo No a las Mentiras sobre el episodio del 11 de septiembre de 2010, cuando al secuestrado Presidente Correa se lo rescató con un cruento operativo militar. El periodista acusó a Correa de un crimen de lesa humanidad al “haber ordenado fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente…”
 
La frase motivó la querella y la sentencia condenatoria, pues el periodista no pudo probar la aseveración. Así concreto es el resumen del polémico, político y bullicioso casi jurídico, con repercusiones en el país y el exterior, en tratándose de una inusual confrontación de poderes: del Presidente y de los medios de comunicación, estos últimos desviando la defensa hacia principios de “libertad de expresión”.
 
La Asociación de Editores de Periódicos (AEDEP), gremios nacionales de periodistas y entidades que agrupan a propietarios de medios en el exterior, vendieron la imagen de que en el Ecuador “no hay libertad de expresión” y de que la Justicia era obsecuente con el Presidente de la República.
 
El proceso estuvo plagado de incidencias, provocadas de los dos sectores en controversia. Los sindicados y sus defensores ignoraron el contenido injurioso de la afirmación periodística que sustentó la querella. También se promovió el argumento económico, según el cual Correa pretendía acumular decenas de millones de dólares de indemnización, pero se ignoró que el dinero lo destinaría al proyecto ambiental Yasuní.
 
   Se calificó de desproporcionada la pretensión de Correa sobre la multa de 40 millones de dólares y acaso en ello hubo razón. Pero poco se consideró que la supuesta injuria fue publicada en El Mayor Diario Nacional, como se autocalifica El Universo, lo cual sería verdad en referencia a la tirada de ejemplares y también a los ingresos económicos de la empresa editorial. Por añadidura, el acusado en la columna periodística era nada menos que el Presidente Constitucional de la República.
 
   La Corte Nacional de Justicia lo que hizo fue dejar en firme la sentencia condenatoria del Juez Juan Paredes en julio de 2011, sobre la que hay un proceso investigativo para determinar si fue redactada por él o por los abogados del Presidente. Entonces vino el escándalo y al otro día el diario sentenciado anunciaba: “Nuestras acciones recién están por comenzar. Una vez que hemos agotado las instancias judiciales ordinarias internas, iniciaremos nuestro accionar en las organizaciones internacionales de protección de derechos humanos y denunciaremos la evidente manipulación de la justicia ecuatoriana ante los organismos competentes”.
 
   Y vino lo que vino: el escándalo internacional, la solidaridad de medios y organizaciones de dueños de periódicos de diversas partes del mundo, con un espíritu de cuerpo sin precedentes, para defender la “libertad de expresión”, así como la intervención de la propia Comisión Interamericana de los Derechos Humanos. El poder de la prensa internacional resultó determinante para acelerar el pronunciamiento presidencial sobre el perdón a los sentenciados.
 
   El 27 de febrero, ante medios de comunicación del país y de cadenas internacionales, el Presidente Rafael Correa  anunciaba: “…Así como tomé la decisión de iniciar este juicio, he decidido ratificar algo que hace tiempo estaba decidido en mi corazón: perdonar a los acusados, concediéndoles la remisión de las condenas que merecidamente recibieron, incluyendo a la compañía El Universo”.
 
   El perdón se extendió también para los autores del libro El Gran Hermano,  Juan Calderón y Christian Zurita, quienes acusaron al Presidente Correa de haber conocido los negocios sospechosos de su hermano Fabricio, lo que Rafael Correa calificó de infamia.
 
   El Director de El Universo, horas después de que fuera confirmada la sentencia contra él, sus dos hermanos y el articulista Palacio, se asiló en la embajada de Panamá en Quito, mientras simultáneamente el Presidente Martinelli de ese país anunciaba haberle concedido asilo, lo que fue ironizado por el Gobierno, pues el señor Pérez Barriga podía salir libremente del país, ya que no estaba ejecutoriada la sentencia. Hasta el 29 de febrero, el Gobierno no le extendía el salvoconducto para que saliera del país, considerando que el exilio no tenía justificación porque no tenía orden de prisión ni era perseguido político.
 
   El perdón de Rafael Correa fue oficializado mediante documento presentado al Tribunal de la Sala de lo Penal de la Corte Nacional de Justicia, el mismo 27 de febrero, por los abogados Gutemberg y Alambert  Vera, defensores del Presidente:  “…He tomado la decisión, al haber relucido la verdad y nada más que la verdad, hecho que fue el único fin y propósito de este proceso legal, dejo constancia presento ante ustedes señores Magistrados, el perdón de la pena a favor de los señores Emilio Palacio Urrutia, Carlos Nicolás Pérez Lapentti, Carlos Eduardo Pérez Barriga y César Enrique Pérez Barriga, de conformidad con lo que dispone el Art. 113 del Código Penal”.
 
   Y termina señalando: “Por estas consideraciones ante ustedes muy respetuosamente solicito el archivo del proceso, dejando constancia que las consecuencias jurídicas de la sentencia no deberán surtir efecto alguno, ya que éste como lo establece la ley se extinguiría por el perdón de la parte ofendida”.

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Portada de Junio de 2017

El Presidente Lenín Moreno anunció una política de brazos abiertos e invitó a todos los ecuatorianos a trabajar con armonía por el bien del Ecuador.

 

Opinin

Renovación y Optimismo Nacional

  La democracia continúa, la historia sigue su curso. Un ambiente de esperanzas predomina en el ánimo de los ecuatorianos en los días iniciales del Gobierno del Presidente Lenín Moreno, quien asumió el mando el 24de mayo con un discurso reconciliador, luego de la fogosa campaña electoral que ya es drama del pasado.

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Reportajes, Entrevistas y Ms...

Ciudad, gente, cultura y desarrollo

 

 

 

 

Martín Sánchez fue elegido Director de la Casa de la Cultura del Azuay y está en funciones desde mayo pasado. La nueva Ley de Cultura suprimió el cargo de Presidente del Núcleo y él es el primer directivo institucional de esta etapa que incorpora la Casa de la Cultura al Ministerio del ramo.

 

 

 

 

 

 

 

Manuel Orellana Ayora falleció el 18 de mayo, en Quito. Fue uno de los diez integrantes iniciales del Semanario La Escoba, resucitado en 1949 para continuar la publicación fundada por Fray Vicente Solano en 1854 y del que el religioso polémico sacó a luz 36 ediciones hasta febrero de 1858. Además, Orellana fue hombre público y maestro universitario con destacada trayectoria como investigador del desarrollo regional y nacional. Ejerció altas funciones en organismos internacionales. En varias épocas, con silencios y resurrecciones, La Escoba perduró hasta enero de 1961, cuando vio la última luz el Nro. 196. El Semanario, polemista y humorístico, irreverente, se rebeló contra los políticos, los intelectuales y personajes de viejo cuño y fue ventana anunciadora de nuevos tiempos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sandra Ochoa, Corresponsal del diario El Universo, falleció en la primera semana de mayo, provocando consternación entre los compañeros de profesión en Cuenca y en el país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Humberto Polo Cabrera (1917), emprendedor comerciante, falleció en mayo pasado. Próximo a cumplir cien años, es recordado como un propulsor de la actividad mercantil de la ciudad en el siglo pasado. En junio de 1963, hace 54 años, fue uno de los fundadores de la primera Cooperativa de Ahorro y Crédito de Cuenca, en la Cámara de Comercio, ahora nominada Cooperativa Alfonso Jaramillo León (CAJA). 

 

 

 

 

 

 

 

El Alcalde Marcelo Cabrera Palacios, en cumplimiento de la Ley, presentó el informe de labores del último año de gestión. Fue en el Museo de la Ciudad, ante funcionarios municipales y público proveniente del Movimiento Igualdad, que él lo dirige.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carlos Serrano Aguilar, ex Presidente de la Corte de Justicia del Azuay y hombre público de destacada trayectoria, fue homenajeado por sus familiares y amigos, por haber recibido una distinción de la Municipalidad de Cuenca en reconocimiento a sus méritos. Aparece con su esposa, Martha Montesinos, rodeado de sus hijos y familiares
 

Vida en Broma

El Presidente Rafael Correa trabajó hasta el agotamiento, por diez años. Poco faltó para que saliera de la Asamblea Nacional en silla de ruedas luego de entregar el mando a su sucesor.

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