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Mujer militar de EE.UU acusa de abusos sexuales a los soldados.

Mujer militar de EE.UU acusa de abusos sexuales a los soldados

Entrevista de Catherine Makino

Las autoridades castrenses deben ser más severas con los soldados responsables de violaciones a mujeres, afirmó Ann Wright, ex diplomática estadounidense y militar, que se retiró luego de 29 años de servicio

Ella fue embajadora adjunta en Afganistán, Sierra Leona, Mongolia y Micronesia, y una de los tres diplomáticas estadounidenses que renunciaron públicamente en 2003 para oponerse a la guerra en Iraq.
Actualmente se encuentra en Japón dando conferencias sobre la necesidad de erradicar la violencia de los soldados estadounidenses contra civiles. Antes de llegar a Tokio, visitó junto a una delegación la isla de Guam, en el océano Pacífico.

 Ann Wright.
Burke O’Neill, una firma legal privada en Washington, está recolectando evidencias de ataques sexuales y violaciones cometidas por soldados para determinar si presentará una demanda colectiva por “trauma sexual militar” (síntomas psicológicos causados por un ataque
o acoso sexual).
 

Wright habló con IPS sobre los planes de Washington de instalar una base allí, sobre los ataques sexuales cometidos por soldados estadounidenses contra mujeres y adolescentes japonesas y sobre cómo grupos en Japón trabajan con sus pares de Estados Unidos para detener este tipo de violencia.

- Más de 35.000 soldados estadounidenses podrían ser enviados a Guam si se instala una base militar allí. ¿Qué es lo que usted dijo en esa isla?
- Que nuestra delegación está allí en solidaridad con el pueblo de Guam por el traslado de 8.000 infantes de marina desde la meridional ciudad japonesa de Okinawa a Guam. Que el pueblo de Japón, particularmente el de Okinawa, ha trabajado muy duro para expulsar a algunas de estas amplias fuerzas militares. Ahora, los soldados estadounidenses parecen estar viniendo a esta adorable isla.
Los habitantes de Okinawa saben bien que, en cualquier lugar donde los uniformados estadounidenses ponen su pie, dejan una gran huella. Lo saben perfectamente porque gran parte de su tierra ya está ocupada por ellos.

- ¿Cuál es la respuesta que se la ha dado a usted en Japón?
- Las respuestas han sido muy calurosas en el Congreso de las Madres en Kyoto, el 25 y 26 julio (asistieron 9.000 personas al plenario y 550 al taller de cuatro horas sobre temas internacionales), en la Conferencia contra las Bombas Atómicas y de Hidrógeno en Hiroshima el 6 de agosto (participaron 3.000 personas del plenario y 300 de la conferencia de dos días) y en 10 grupos de la Asociación de Nuevas Mujeres en Tokio, Yokohama, Osaka, Hiroshima, Kushiro y Sapporo.
El público está muy interesado en estos temas y hace muchas preguntas. Pocas veces escuchan a un ex funcionario de gobierno de Estados Unidos criticar las políticas de su país.

- Algunos críticos señalan que Japón está perdiendo importancia para Washington…
- Creo que Japón es muy importante para Estados Unidos. Creo que Estados Unidos considera a Japón un amigo y aliado cuando ve a China como un competidor económico y militar.

- ¿Qué mensaje le gustaría dar sobre la situación en Japón para las mujeres?
- Las mujeres que viven cerca de las bases militares estadounidenses en Japón deberían tener mucho cuidado pues hay muchas violaciones, ataques sexuales y violencia doméstica.
También instaría a las japonesas a defender sus derechos y enfrentar al gobierno y a la sociedad para hacer que haya igualdad.

- ¿Qué puede decir sobre el tema de la violencia de los soldados estadounidenses contra las mujeres y adolescentes japonesas, incluyendo ataques sexuales y violaciones?
- Sí, hay muchos ataques sexuales y violaciones. Son crímenes que deben ser juzgados, y rara vez lo son.
Los efectivos estadounidenses arguyen que las estadísticas sobre violaciones por soldados no son mayores que las que se producen entre civiles, pero ése no es el punto. Los militares se jactan de orden y disciplina, y deben ser capaces de inculcarle a sus miembros temor a cometer este delito. El castigo debe ser una alta prioridad, y eso no existe en el ejército de Estados Unidos.

- Usted también ha viajado con la organización Code Pink (“código rosa”). ¿De qué se trata?
- Son mujeres por la paz. Es un grupo pacifista formado en 2002 contra la guerra en Iraq. Es un grupo vibrante, colorido y que se mueve rápido, desafiando a los presidentes y al Congreso de Estados Unidos por las guerras en Iraq, Afganistán y Gaza.

- ¿Cómo están trabajando los grupos japoneses con los estadounidenses para detener la violencia contra las mujeres?
- Las organizaciones japonesas participan de conferencias internacionales para poner fin a los dañinos efectos de las bases estadounidenses en el exterior, así como la violencia contra las mujeres. Estos grupos han hablado con miembros del Congreso legislativo y con funcionarios del Departamento de Estado (cancillería) de Estados Unidos.

- ¿Es verdad que se presentó una demanda colectiva contra militares estadounidenses?
- Burke O’Neill, una firma legal privada en Washington, está recolectando evidencias de ataques sexuales y violaciones cometidas por soldados para determinar si presentará una demanda colectiva por “trauma sexual militar” (síntomas psicológicos causados por un ataque o acoso sexual).
La propuesta actualmente no incluye a violaciones de civiles. Hemos hablado del tema con ellos y lo están considerando, pero el tema principal, en este momento, es la violación de mujeres soldados.

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